Una día triste
Fuiste una persona comprometida con el Club, del que te sentías orgulloso, si había que arrimar el hombro ahí estabas, jamás pusiste palos en la rueda, ni una mala palabra, ni un mal gesto, todo lo contrario, siempre salió de tu boca una palabra de ánimo, llevaste tu enfermedad sin hacer ruido, valiente, disfrutando del momento y te fuste de la misma manera, por mi parte y la del resto de la Junta Directiva, seguiremos pescando contigo, a tu lado, llevándote siempre en nuestros corazones.
Vayan para ti estas palabras, entresacadas de un gran libro, que sé que te gustaba.
“El perfecto pescador de caña “
De esta dorada Salamanca en que he vivido y donde corre el Tormes a traerme no pocas nuevas y obsequios del espíritu y entre ellos al perfecto pescador de caña.
Dejadme vivir libre, sin hacer daño, junto a los claros ríos, que pueda ver hundirse mi veleta en el agua y cuan ávidos pican la trucha y los barbos.
Dejadles que comprendan que en estos pasatiempos hallaran el descanso a su inquietud eterna. Que pueden ver los campos y las praderas verdes, y andar junto a los ríos donde la paz gobierna.
Dejadme que les diga con que placer contemplo del elevado cielo la bóveda gigante y las nubes vaporosas, que flotan en el aire.
Que sabroso descanso el de sentarse a la orilla del río y a la sombra de un álamo, a dejar vivir en suave baño de resignada dejadez, mirando correr el agua
¡Que secreta escuela de resignación y de calma!
El agua, pues, purifica al alma; al alma del hombr
e y a la de la naturaleza, el agua da vida al paisaje, no hay paisaje feo con agua.
Eso decía una dama.
Va por ti Morocho, descansa en paz y vela por nosotros.
Fdo.
Junta Directiva del C.D. Mosqueros del Tormes
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